"Conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona y darlo a conocer con nuestra palabra y obra es nuestro gozo" (Aparecida, 29).
En esta Segunda Etapa de la Misión Continental , el trabajo misionero que significa visitar los hogares, hacer oración en familia con la Palabra de Dios junto a la imagen del Cristo peregrino y de la Virgen del Carmen, tiene un nombre: se llama SOLIDARIDAD. Y vivir la solidaridad es consecuencia de nuestra fe católica y permite también sembrar esperanza.
Así es porque la solidaridad es el principal principio ético para luchar contra la pobreza y el desempleo que sufren tantas personas, particularmente en nuestra IX Región. El Papa Juan Pablo II en un discurso a trabajadores y empresario decía que el fenómeno de la pobreza y desigualdades sociales no es un asunto meramente económico o político, sino “un problema ético, espiritual, porque es síntoma de la presencia de un desorden moral existente en la sociedad, cuando se infringe la jerarquía de valores”.
Desde el año 1994, cuando el Congreso Nacional instauró el 18 de Agosto como Día Nacional de
Cuando el frío invierno deja más al descubierto la pobreza, que podamos transformar la palabra solidaridad en gestos de fraternidad y de cercanía, imitando así al mismo Hijo de Dios, Jesucristo Nuestro Señor.
Les saluda y bendice,
P. Giglio Linfati Cantergiani
Párroco de San Juan Bautista
